Una respuesta que tarda en llegar, un visto clavado o un cambio sutil en el tono de un mensaje de texto son capaces de desatar una tormenta mental.
A veces me preguntaba por qué las relaciones actuales están tan atravesadas por la incertidumbre, el desinteres y sobre todo la desconexion en medio de una era de muchisima conexion. ¿Es la conducta del otro lo que nos lastima, o son las historias que nos contamos a nosotros mismos?.
En una era marcada por la inmediatez de las pantallas y las etiquetas de redes sociales, tuve la posibilidad de entrevistar a Lastenia, terapeuta Gestalt y Coach Ontológica, en donde pudimos conversar sobre la importancia del “darse cuenta” para construir relaciones más sanas y menos reactivas.
Laste desmenuzó muchos de los interrogantes que nos surgen con respecto a las relaciones sexoafectivas, desde la perspectiva de la Terapia Gestalt, un enfoque que propone una mirada profundamente humana y activa para abordar la ansiedad y la dependencia emocional en los vínculos.
El “aquí y ahora” como brújula
Lejos de los análisis eternos que buscan justificar el presente únicamente a través de traumas de la infancia, la Terapia Gestalt se planta en el presente. Según explicó Laste, este abordaje se sostiene sobre dos pilares fundamentales: el “darse cuenta” y el “aquí y ahora”.
“El objetivo no es necesariamente ‘curar’ el pasado, sino comprender cómo esos patrones antiguos están operando en tu vida hoy”, señaló la especialista.
El proceso invita a las personas a salir del piloto automático. Al tomar conciencia de los pensamientos y las sensaciones corporales en el momento exacto en que ocurren, se abre la posibilidad de elegir una respuesta en lugar de reaccionar de forma impulsiva.
La trampa de la interpretación: ¿Qué nos pasa con la ansiedad?
Uno de los momentos más profundos de la charla giró en torno a cómo gestionamos la incomodidad. Ante la falta de certezas en un vínculo, la mente suele rellenar los espacios en blanco con los peores escenarios posibles.
“No es el hecho en sí lo que genera la ansiedad, sino la interpretación que hacemos de él”.
Si alguien no responde un mensaje, la ansiedad no nace del silencio de la otra persona, sino del pensamiento subyacente: “me va a dejar” o “ya no le importo”. Esas lecturas suelen reactivar heridas previas o estilos de apego inseguros que arrastramos de la historia personal.
La entrevista que tuvo lugar en Pensando de Más, gira en torno a aprender a vivir con la incomodidad, porque no siempre es fácil o posible erradicar la ansiedad. Sostener el vacío sin salir corriendo, no taparlo con reclamos o acciones impulsivas es, para la profesional, el verdadero camino hacia la madurez emocional.
Idealización y el vacío propio
La entrevista también abordó un fenómeno muy común en los inicios de las relaciones: la idealización. Para Lastenia, este mecanismo suele funcionar como un anestésico contra la soledad o la falta de autovaloración.
Cuando no reconocemos nuestro propio valor, salimos al mercado afectivo a buscar desesperadamente que un tercero nos valide. El peligro de esto es inmediato: con tal de sostener esa ilusión y no enfrentarnos al vacío, somos capaces de pasar por alto banderas rojas (red flags) evidentes, construyendo vínculos basados en lo que queremos que el otro sea, y no en lo que realmente es.
El peligro de las “etiquetas de TikTok”
Finalmente, reflexionamos sobre el impacto de la psicología de consumo masivo en las plataformas digitales. Hoy en día, existen términos como “apego evitativo”, “narcisista” o “responsabilidad afectiva”, que forman parte del vocabulario cotidiano, pero su uso excesivo puede ser un arma de doble filo.
La especialista advirtió que muchas personas recurren al auto-diagnóstico en redes sociales para intentar ponerle un nombre rápido a su malestar, buscando soluciones mágicas en videos de un minuto en lugar de mirarse a sí mismas. En muchos casos, concluyó, “se intelectualiza el problema con teorías complejas de apego para evitar aceptar una realidad mucho más simple: que la otra persona, sencillamente, no tiene interés”.
La entrevista dejó en claro que mirar hacia adentro, aceptar la realidad tal cual es y responsabilizarnos de nuestras propias emociones siguen siendo las herramientas más revolucionarias para vincularnos en libertad.
Para escuchar la entrevista completa, anda a “Pensando de Más” en Spotify.